El contaminante podría estar desencadenando la enfermedad tiroidea en las mujeres

No es noticia que los contaminantes en nuestro aire puedan estar enfermando a muchos de nosotros, pero es una noticia que un químico en particular podría estar causando problemas de tiroides en las mujeres.

Un estudio reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ha confirmado el vínculo sospechoso entre el “perclorato” y la salud de la tiroides. El perclorato es un químico que se produce naturalmente y también es fabricado por humanos para su uso en combustible para cohetes, fuegos artificiales, bengalas de carreteras y otras aplicaciones industriales.

De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), este producto químico se puede encontrar en nuestro suelo y agua, lo que significa que el agua que estamos bebiendo y los alimentos que comemos son posibles riesgos para la salud. Por ejemplo, se ha encontrado que la leche, el agua potable, el agua de manantial y la lechuga contienen perclorato.

La FDA y otras agencias gubernamentales aún están intentando determinar si estas fuentes del químico son perjudiciales para las personas (y sus estudios sugieren que sí lo son) y, de ser así, cómo podemos detectar y eliminar el químico.

La glándula tiroides, como parte del sistema endocrino en el cuerpo, secreta hormonas (principalmente tiroxina y triyodotironina) que controlan muchas funciones corporales importantes, incluido el metabolismo. El yodo es un químico natural que es esencial para la producción de hormona tiroidea. La hormona estimulante de la tiroides (TSH), que proviene de la glándula pituitaria anterior, regula la producción de tiroxina (T4).

Hay dos enfermedades primarias de la tiroides: hipotiroidismo (tiroides poco activa, lo que significa que no se producen suficientes hormonas) e hipertiroidismo (tiroides hiperactiva). Puede haber muchos síntomas de estas afecciones, ya que las hormonas tiroideas controlan la producción y distribución de energía en el cuerpo. Algunos signos de hipotiroidismo son problemas de memoria, falta de energía en general, piel seca, aumento de peso, dificultad para tragar, depresión y piel pálida.

El estudio de los CDC analizó a 2.299 hombres y mujeres, que tenían más de 12 años. Los datos fueron tomados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2001/2002. Los investigadores examinaron los niveles de perclorato en la orina de los sujetos y los compararon con la cantidad de TSH y T4 total en la sangre.

La parte interesante de los resultados fue que el perclorato no tenía una relación significativa con los niveles de TSH y T4 en los hombres. Sin embargo, en las mujeres, era otra historia. Para las mujeres con niveles más bajos de yodo en la sangre, la cantidad de perclorato que se encuentra en la orina es consistente con niveles reducidos de las hormonas tiroideas. Para las mujeres con niveles más altos de yodo, el perclorato urinario parece estar relacionado con niveles más bajos de TSH solamente (no T4).

Cuando está presente en grandes cantidades en el cuerpo, el perclorato puede alterar la función de la tiroides bloqueando la absorción de yoduro (un compuesto vital en el yodo). Esto es lo que podría conducir al hipotiroidismo o incluso a los tumores de la glándula tiroides. Sin embargo, se necesitan más estudios poblacionales para verificar el vínculo entre el perclorato y las condiciones reales de la tiroides (y no solo los niveles de la hormona tiroidea).

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