El sueño puede fortalecer los recuerdos de inmunidad a largo plazo

Es un hecho bien establecido que el sueño profundo, también conocido como sueño de onda lenta, es responsable de convertir los recuerdos recientes en recuerdos estables a largo plazo.

En un nuevo artículo de opinión publicado en el diario Trends in Neurosciences los investigadores sugieren que el sueño profundo también puede fortalecer las memorias inmunológicas de los patógenos encontrados anteriormente.

Los investigadores de la Universidad de Tubingen en Alemania explicaron que sin memoria, habría patrones de respuesta innata inadecuados para Permitir la supervivencia de un organismo en un entorno transformador. El equipo de investigación cree que esto es cierto para el cuerpo y la mente.

En la formación de la memoria psicológica, el sistema nervioso central responderá a los eventos psicológicos. Como resultado, la memoria de forma larga contiene características físicas y sociales. Los investigadores dicen que hay un mecanismo similar con el sistema inmune que forma recuerdos a largo plazo y almacena antígenos en los sistemas de células B y células T. Este proceso crea una respuesta más efectiva cuando se vuelve a encontrar el antígeno. Las células T y B se defienden de la enfermedad y los antígenos son proteínas que se encuentran en la superficie de los patógenos.

El sistema inmune recuerda los encuentros con un virus o bacteria al recolectar fragmentos de los microbios para formar las células T de memoria. Las células T de memoria resumirán la “información esencial” sobre los patógenos. Se cree que las células T almacenan información cuando los fragmentos más pequeños provocan una respuesta. La formación Gist permitirá que las células T de memoria detecten nuevos patógenos similares a los virus o bacterias encontrados previamente.

Los estudios en humanos han encontrado que los aumentos de las células T de memoria a largo plazo están relacionados con el sueño profundo en las noches después de ser vacunados. El sueño profundo y las vacunas respaldan la afirmación de que el sueño profundo puede conducir a la formación de memoria a largo plazo de información generalizada y abstracta, y como resultado, hay respuestas adaptativas inmunológicas y conductuales. Esto significa que privar al cuerpo del sueño puede dañar el cuerpo.

“Para diseñar vacunas efectivas contra el VIH, la malaria y la tuberculosis, que se basan en la memoria inmunológica, debe estar disponible el modelo de memoria correcto”, comentó el autor principal Jan Born. “Esperamos que comparando los conceptos de memoria neuronal e inmunológica, se pueda desarrollar un modelo de memoria inmunológica que integre los datos experimentales disponibles y sirva como una base útil para el desarrollo de la vacuna”.

 

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