El tratamiento para la esclerosis múltiple progresiva está en el horizonte

Un nuevo estudio preclínico acaba de descubrir que una vitamina podría ayudar a tratar la enfermedad devastadora que es la esclerosis múltiple (EM).

Por lo general, primero se diagnostica en pacientes de entre 15 y 40 años. La EM es una enfermedad que afecta el sistema nervioso central y causa estragos en el cerebro, la médula espinal y los ojos. ¿Cómo sucede? Bueno, en el sistema nervioso central, una sustancia llamada “mielina” protege las fibras nerviosas y ayuda a los impulsos nerviosos a viajar más rápido.

En la EM, el sistema inmune (por razones desconocidas) ataca el revestimiento de mielina. Este daño, conocido como “esclerosis”, lesiones o placas, interrumpe el flujo de impulsos nerviosos a lo largo de las fibras, lo que significa que los mensajes del sistema nervioso no se envían correctamente.

Esta condición impredecible puede progresar de manera diferente entre diferentes personas, causando una gran variedad de síntomas y combinaciones de síntomas, incluyendo fatiga, problemas de coordinación, dificultades del habla, disfunción vesical o intestinal, dificultades de visión, pérdida de memoria a corto plazo y parálisis, entre otros.

La EM puede ser recurrente-remitente, lo que significa que a los ataques les seguirán períodos de remisión. O bien, la EM puede ser progresiva, lo que significa que los síntomas empeoran progresivamente, sin períodos de remisión. Tenga en cuenta que no existen tratamientos actuales para la forma progresiva de la enfermedad.

En un estudio con animales en Boston que utilizó ratones, los investigadores analizaron los efectos de la “nicotinamida”, una forma de vitamina B3, en la encefalomielitis autoinmune experimental (EAE), la versión animal de la EM (inducida con fines de investigación).

Cuando se les inyectó nicotinamida al mismo tiempo que se les administró EAE, los ratones experimentaron una progresión más lenta de la enfermedad. Además, sus síntomas no fueron tan malos como los de los ratones que no recibieron la inyección de vitaminas. Los investigadores también probaron la nicotinamida en ratones que habían estado sufriendo de EAE por un tiempo: estos roedores experimentaron una desaceleración o un alto completo de la progresión de su condición y tuvieron síntomas mejorados. Cuanto mayor era la dosis de nicotinamida, mayores eran los beneficios.

En particular, las inyecciones de nicotinamida funcionaron en la forma progresiva de la MS animal, no solo en el tipo remitente-recidivante. Este es un gran avance en la investigación sobre esta enfermedad neurológica. Parece que la nicotinamida es muy prometedora para el tratamiento de la EM, sin embargo, se deben realizar estudios en humanos para respaldar estos hallazgos. Otra nota de precaución es que los niveles de la vitamina necesaria para producir los efectos beneficiosos son mucho más altos que las dosis estándar y, por lo tanto, se deben analizar los efectos secundarios.

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