La investigación indica que los Marcapasos han mejorado.

Un latido cardíaco irregular es más grave de lo que mucha gente piensa. Puede causar que el corazón lata demasiado rápido o lento, dependiendo de las circunstancias, y esto puede potencialmente crear un escenario en el cual ocurre un ataque al corazón que amenaza la vida.

Nuestros corazones vienen con sus propios marcapasos naturales, por supuesto, que ayudar a regular los patrones de golpes. Pero, cuando su propio marcapasos no responde lo suficientemente rápido, o hay un bloqueo en el sistema eléctrico interno de su corazón, podría ser el momento para un marcapasos artificial.

El marcapasos tiene una larga e interesante historia de desarrollo. Arne Larsson recibió el primer marcapasos artificial del mundo en 1958. A lo largo de su vida, el marcapasos de Larsson se actualizó y reemplazó 25 veces a medida que la tecnología se hizo más sofisticada. Larsson murió en 2001 a la edad de 86 años más que el inventor de su primer marcapasos y el cirujano que lo implantó cerca de su corazón.

Un estudio reciente realizado en la Universidad de Duke en Carolina del Norte examinó qué tan bien están funcionando los marcapasos artificiales al contabilizar los costos de atención médica antes y después de la implantación.

El equipo de investigación de Duke recopiló datos de su propio estudio de salud y jubilación, y los combinó con los reclamos de Medicare. Todos los participantes del estudio tenían 68 años o más y se les diagnosticaron trastornos de la conducción eléctrica o disritmias cardíacas en los últimos tres años. Específicamente, los investigadores analizaron las visitas a la sala de emergencias, los ingresos hospitalarios, la duración de la estadía y los pagos de Medicare después de que se implantó un marcapasos. Descubrieron que la mayoría de los usuarios de marcapasos redujeron el número de visitas a la sala de emergencia y las hospitalizaciones después de la implantación de un marcapasos.

Los marcapasos aún no son perfectos, pero han recorrido un largo camino. Ciertamente, la decisión de tener uno es mucho más fácil de hacer ahora. Los marcapasos son programables y pequeños, y ahora se pueden implantar bajo anestesia local. Y, si este pequeño dispositivo puede mantenerlo fuera de la sala de emergencias, vale la pena la incomodidad de tener uno implantado como parte de un régimen cardíaco saludable en general.

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