La prevención es clave cuando se trata de la seguridad alimentaria

Informes recientes de consumidores que se enfermaron gravemente después de beber jugo de zanahoria contaminado han hecho que muchos de nosotros receles de lo que podría estar al acecho en nuestros refrigeradores.

El jugo de zanahoria ofensivo ha causado una enfermedad conocida como botulismo en al menos cuatro estadounidenses y dos canadienses. El botulismo primario ocurre cuando las bacterias conocidas como “Clostridium botulinum” son ingeridas o se les permite ingresar al cuerpo a través de una herida abierta.

Sin embargo, no son las bacterias las que son peligrosas; en realidad, es la toxina que producen las bacterias lo que te enferma. Esta toxina puede viajar rápidamente a través de su torrente sanguíneo y puede dejar a los pacientes fatigados, con problemas respiratorios e incluso paralizados.

La bacteria botulínica comienza su vida como una espora que puede permanecer latente durante largos períodos de tiempo. Para revivir, todas las esporas necesitan un ambiente cálido, con poco oxígeno y poco oxígeno, por lo que el jugo de zanahoria envasada (ya que ningún oxígeno combinado con un ácido bajo hace un hogar perfecto para el clostridium) proporciona un excelente lugar en qué bacteria puede florecer.

Si bien es cierto que el botulismo es una enfermedad potencialmente mortal, el riesgo real de enfermar de botulismo por comer frutas y verduras es bastante bajo, siempre y cuando se sigan unas simples pautas:

– Leer las etiquetas de todos los alimentos preparados y vegetales. Si la etiqueta dice que debe refrigerar un producto, asegúrese de mantenerlo frío hasta el momento en que planea consumirlo. En general, solo nos preocupamos por una refrigeración estricta con carne y productos lácteos, pero el reciente retiro de jugo de zanahoria nos ha recordado que los productos tienen la etiqueta “Mantener refrigerados” por alguna razón. Siga los consejos del fabricante.

– Al abrir latas y tarros, use sus sentidos para examinar un producto por cuestiones de seguridad. Busque fugas, óxido, grietas o abolladuras. Esté atento a los sellos adecuados: las tapas de las botellas deben “explotar” cuando se rompe el sello. Huela el producto para asegurarse de que no se haya echado a perder. Si algo te parece desagradable, es mejor desechar el producto en lugar de probarlo. No se arriesgue a consumir productos alimenticios inseguros.

– Si está enlatando o conservando alimentos en casa, siga las pautas disponibles en https://nchfp.uga.edu/ para garantizar la seguridad alimentaria.

– Si va a comer alimentos enlatados, embotellados o en conserva que no haya preparado (como las conservas de melocotón que recogió en la feria del condado), hierva la comida durante 10 minutos siempre que sea posible antes de comerla. Esto ayudará a matar microorganismos que podrían enfermar.

Ver más:  10 maneras de mantener su comida segura

Leave a Comment