Tenga cuidado al usar Internet para autodiagnosticarse

No es nada sorprendente que Internet se haya convertido en una gran fuente de información médica para los pacientes. Si tomara una encuesta de todos los médicos de familia, descubriría que la mayoría diría que sus pacientes acuden a ellos después de buscar en la red para ver qué podría estar causando sus síntomas y para averiguar qué pueden tomar para tratarla. Algunos médicos probablemente dirán que muchos pacientes ni siquiera acuden a ellos en busca de afecciones que deberían haber examinado.

El ciberespacio es una fuente común de consejos de salud para pacientes de todo el mundo. Las personas que se mantienen informadas son más propensas a comprender los objetivos del tratamiento y por qué ciertas estrategias, como los cambios en el estilo de vida, son de vital importancia para su salud. Según un estudio reciente, Internet es oficialmente la fuente número dos de información de salud, detrás de un médico.

Los investigadores llegaron a esta conclusión después de sondear a los pacientes que acababan de ser diagnosticados con cáncer de pulmón. Antes de preguntar a amigos y familiares, leer publicaciones médicas o publicaciones periódicas, ir a la biblioteca o mirar programas de televisión sobre el tema, primero encendieron la computadora y revisaron Internet.

Aunque se usa comúnmente para este propósito, Internet no siempre es confiable. Si bien debe sentirse libre de usar la Web, debe tener precaución cuando navegue por sus aguas. Con la salud tan prominente en estos días, y sin mencionar una oportunidad de ganar dinero para los empresarios, no hay escasez de páginas dedicadas a información aparentemente útil. Pero la calidad es motivo de gran preocupación, ya que incluso el material escrito para médicos en la Web a menudo no cumple con los estándares básicos de calidad.

Algunos temen que los pacientes pongan demasiado énfasis en la información de Internet; que se automedican en base a consejos potencialmente defectuosos; o que demoran en buscar atención médica porque creen que primero pueden probar algo por sí mismos. O tal vez un sitio web les hizo sentirse seguros de que su fatiga y dificultad para concentrarse estaban relacionadas con algo menor.

La Web debe usarse como un recurso y nunca como una palabra final. En Global Zesty, revelamos los últimos estudios innovadores y le brindamos información valiosa, pero siempre le recomendamos que los discuta primero con su médico. Mejor prevenir que lamentar, como dicen. En cualquier caso, cuando ingrese a Internet, siga algunos consejos para determinar la calidad de la información:

1) ¿Quién dirige el sitio? Eche un vistazo a la sección “Acerca de nosotros” y vea si tienen buena reputación. Como sugerencia, los sitios más confiables son aquellos que no tienen nada que ganar: instituciones educativas, sitios de salud del gobierno, revistas médicas, organizaciones sin fines de lucro y centros de salud (por ejemplo, la Clínica Mayo).

2) ¿Cuál es el propósito del sitio? ¿Es solo para información o tienen productos para la venta? ¿Están tratando de recaudar fondos?

3) ¿La información se basa en la evidencia? Los sitios deben actualizarse y revisarse si se quiere confiar en ellos. ¿Enumeran las fuentes en la parte inferior? Eche un vistazo a esas referencias y vea si la mayoría son estudios médicos reales.

4) ¿Hay enlaces a otros sitios? ¿Son dichos sitios de buena reputación?

Leave a Comment