Nuevos desarrollos hacen que la radioterapia sea más fácil para los pacientes

La radioterapia se desarrolló para dañar y destruir las células cancerosas. Sin embargo, muchas células sanas también pueden dañarse durante un curso de tratamientos de radiación, aunque los doctores intentan minimizar este daño colateral. La mayoría de los efectos secundarios de los tratamientos de radiación son el resultado del daño a las células sanas.

Los tratamientos de radiación tienden a causar los efectos secundarios más adversos a las células que se dividen rápidamente. Estas células incluyen células de la piel, células del tracto GI, células sanguíneas en la médula ósea o células que recubren el interior de la boca. Por esta razón, la mayoría de las personas experimentan efectos secundarios comunes cuando reciben radioterapia.

Junto con la fatiga, los efectos secundarios de los tratamientos de radiación incluyen piel seca y con comezón, cambios en el apetito, cambios en el gusto y el olfato, pérdida de peso , dificultad para tragar, náuseas y supresión de la médula ósea. Debido a esta lista de efectos secundarios, tener que someterse a radioterapia puede desencadenar ataques de ansiedad y depresión en los pacientes. La calidad del sueño puede verse afectada, al igual que las relaciones con los seres queridos.

Aquí hay algunas buenas noticias sobre el frente de la radioterapia: los investigadores franceses creen que encontraron una forma de hacer que la radioterapia sea menos dañina para las células sanas. Al reducir la cantidad de células sanas que se dañan cuando se exponen a la radiación, la gravedad y la cantidad de efectos secundarios que experimenta un paciente durante la radioterapia podrían reducirse significativamente.

El equipo de investigación francés llama a la terapia nueva y mejorada “radioterapia dirigida” . “El enfoque normal de la radioterapia es dañar las células cancerosas mediante el uso de un amplio rango de energía para irradiar todos los tejidos en un área del cuerpo. Sin embargo, los investigadores encontraron una forma de atacar un área más pequeña con radiación, reduciendo el daño a los tejidos circundantes y la dosis total de radiación necesaria para dañar las células cancerosas.

Los investigadores desarrollaron sus nuevas técnicas de radioterapia estudiando los efectos de la radiación a nivel atómico Usando un tipo de radiación de rayos X, los investigadores encontraron que cuando los átomos absorben la radiación de rayos X, algunos átomos emiten electrones. Estos electrones de baja energía tienen una habilidad particularmente útil cuando se trata de combatir el cáncer: pueden romper una cadena doble de ADN. Las células cancerosas (y las células sanas) pueden reparar el daño causado a una sola cadena de ADN, pero no pueden lograr la misma hazaña cuando se daña una cadena doble de ADN. Esto podría permitir apuntar a las células cancerosas activando la liberación de electrones de baja energía con radiación dirigida de rayos X. Esta radiación dirigida es significativamente más eficiente que los tratamientos de radiación distribuidos en un amplio rango de energía. ¿La línea de fondo? La dosis de radiación que alguien necesitó para enviar el cáncer a la remisión debería reducirse considerablemente.

Los investigadores solo están comenzando a perfeccionar su nueva terapia con rayos X. Deben encontrar una manera de producir electrones que son tóxicos para el ADN de las células cancerosas.

Esta investigación bien podría ser innovadora, mejorando las perspectivas de los millones de personas que deben someterse a tratamientos de radiación.