El aceite de oliva puede detener al cáncer en sus pistas

El aceite hecho de aceitunas del Mediterráneo es una de las sustancias más saludables del mundo. Hace años, los investigadores observaron de cerca lo que denominó la “dieta mediterránea” e intentaron determinar qué era lo que contribuía a las bajas tasas de enfermedad cardíaca en los países que limitaban con el mar. Después de considerar todos los aspectos de la comida griega, la comida turca, la comida italiana y otros, hubo un denominador común que se destacó: el aceite de oliva.

Ahora hay una nueva dirección para la investigación del aceite de oliva. Según un nuevo estudio, el uso de gran cantidad de aceite de oliva en la dieta evita el tipo de daño a las células que un día desencadena el cáncer. Los resultados podrían explicar por qué, al igual que las enfermedades del corazón, las tasas de muchos cánceres son más bajas en el sur de Europa (donde el aceite de oliva es un elemento básico en la dieta) que en el norte de Europa.

Miraron a 182 hombres en Europa y encontraron pruebas de que el aceite de oliva limita el daño oxidativo al ADN de las células, que es la cadena exacta de eventos a partir de los cuales crece el cáncer. Los hombres tenían entre 20 y 60 años de edad, y vivían en cinco países diferentes. Durante dos semanas, todos consumieron una cuarta parte de aceite de oliva por día. Al final, cada hombre tuvo una reducción promedio del 13% en una sustancia que indica cuánto daño oxidativo ocurrió en el ADN.

Este es un porcentaje significativo basado en el hecho de que solo fueron dos semanas. En el aceite de oliva hay muchas sustancias saludables, incluidos los ácidos grasos monoinsaturados y los “fenoles”, que son antioxidantes fuertes. Pero, debido a que los investigadores utilizaron tres aceites diferentes que tenían varios niveles de fenoles, esa sustancia no dio cuenta de la caída en el daño celular causante de cáncer. En cambio, creen firmemente que son los niveles de grasa insaturada masiva los que están detrás de este efecto.

Todo esto significa que es probable que el aceite de oliva sea, al menos en parte, responsable de la caída de las tasas de cáncer de mama, colon, ovario y próstata en los países mediterráneos. Los investigadores agregan que la dieta se extiende más allá del aceite de oliva y también es alta en frutas, verduras, pescado y granos enteros.

Lo que podemos sacar de este estudio es una prueba más de que la dieta mediterránea es la forma de comer más sana y resistente a las enfermedades del mundo. La clave es reemplazar la grasa saturada de la carne y la mantequilla con grasa vegetal del aceite de oliva.