Cuando se siente deprimido, su salud puede sufrir. Y cuando te sientes mal, puedes sentirte desanimado y aislado. Cómo te sientes físicamente generalmente afecta cómo te sientes emocionalmente, y viceversa. Los dos a menudo parecen ir de la mano.
Desafortunadamente, a menudo es más fácil buscar ayuda para problemas físicos. Muchas personas mayores encuentran que los problemas de salud mental son ignorados o tratados como menos importantes. Muchos tienen dificultades para pedir ayuda para problemas comunes como la depresión y la ansiedad. Pero un estudio reciente publicado en Annals of Internal Medicine sugiere que el cuidado de su salud mental puede ser muy importante para su salud física.
Los investigadores estudiaron a 1,226 pacientes, de los cuales 599 fueron diagnosticados con alguna forma de depresión. Este grupo luego se dividió en dos grupos. El primer grupo recibió la atención primaria habitual de un proveedor de atención médica. El segundo grupo recibió atención primaria más intervención de un administrador de atención de la depresión.
Los investigadores encontraron que aquellos en el segundo grupo tenían un 33% menos de posibilidades de morir, y aquellos en el segundo grupo que estaban lidiando con una depresión significativa tenían un 45% más de probabilidades de vivir más tiempo después de obtener apoyo para la depresión.
¿Qué puede causar depresión? Hay muchas cosas diferentes que pueden afectar su salud emocional. Aquí hay algunos:
– Falta de apoyo social: todos necesitan ayuda e interacción con otras personas de manera regular; – Experiencias de vida estresantes recientes: esto puede incluir la muerte de alguien, tener que mudarse de su hogar o comunidad, la pérdida de seguridad financiera o el colapso de las relaciones familiares; – Condición médica crónica: cuando su cuerpo está enfermo, puede sentirse deprimido; – Deficiencias nutricionales: si su dieta es baja en ciertas vitaminas y minerales importantes, puede experimentar ansiedad y depresión.
¿Qué tipo de ayuda está disponible? – Terapia de conversación: puede hablar con un terapeuta en citas regulares durante un período de tiempo; – Obtenga el apoyo de familiares y amigos: comuníquese con quienes lo rodean y trate de mantenerse conectado; – Hable con su proveedor de atención médica: asegúrese de obtener todos los nutrientes que necesita; – Obtenga mucho apoyo cuando se trata de una condición crónica: haga lo que pueda para aliviar la carga de lidiar con la enfermedad; – Trate de mantenerse involucrado en las cosas que le gusta hacer: un grupo que se reúne regularmente es una excelente opción, ya que alienta su compromiso y lo ayuda a construir una red de apoyo.