En un ensayo clínico reciente realizado en Alemania, los investigadores analizaron los datos de una serie de estudios de autopsia. Descubrieron que había dos a 12 veces más mercurio en los tejidos corporales de las personas con amalgamas dentales. Informaron que los estudios de autopsia muestran consistentemente que muchos individuos con amalgama tienen niveles tóxicos de mercurio en sus cerebros o riñones y que la vida media del mercurio en el cerebro puede durar de varios años a décadas. Concluyeron que el vapor de mercurio es aproximadamente 10 veces más tóxico que el plomo en las neuronas humanas y se combina con otros metales para crear nuevos compuestos tóxicos.
En otro estudio exhaustivo realizado en la Universidad de Umea en Suecia, los investigadores encontraron que la dosis diaria absorbida empastes de amalgama para el individuo promedio es bastante bajo. Los investigadores creen que esta baja dosis es poco probable que sea un peligro para la salud. Mencionan que aquellos que tienen una gran cantidad de dientes con empastes de amalgama y que mascan chicle constantemente estarán expuestos a una dosis más alta de mercurio. Concluyen el estudio diciendo que es imposible probar que cualquier material de restauración utilizado para los empastes es completamente seguro.
Por ahora, parece que la evidencia es que los empastes de amalgama son seguros. Si le preocupan los niveles de mercurio en su cuerpo, hable con su dentista. Si tiene que tener una cavidad llena, aquí hay algunos consejos de salud: considere obtener un relleno compuesto. De esta forma, si la evidencia clínica prueba finalmente que el mercurio en los empastes es dañino, tendrá uno menos de qué preocuparse.