La tuberculosis se une como Top Killer

Existe una ominosa mezcla de aliento y precaución cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su informe mundial de tuberculosis (TB) de 2015. Este año es un año clave para el informe ya que fue la fecha límite identificada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas. El informe utiliza datos de 205 países que comprenden el 99% de la población mundial para evaluar cómo han progresado los esfuerzos mundiales para diagnosticar y tratar la enfermedad.

La buena noticia es que el informe muestra cómo ocurrieron casos de tuberculosis en 16 de los 22 más vulnerables los países han caído un 18% desde el cambio de milenio. En todo el mundo, los esfuerzos para combatir la enfermedad pulmonar han salvado aproximadamente 43 millones de vidas en el mismo período. Lamentablemente, el resultado final es que la tuberculosis ahora vincula al VIH como la principal causa de muerte entre las enfermedades infecciosas. Esta clasificación se basa en aproximadamente 1,5 millones de muertes por tuberculosis en el último año en comparación con alrededor de 1,2 millones de personas infectadas por el VIH. Los dos números tienen cierta superposición, ya que alrededor de un tercio de las muertes por TB fueron en pacientes con VIH.

Aunque las tasas de mortalidad de ambas enfermedades han disminuido, el VIH ha estado superando a la tuberculosis tanto en los esfuerzos de tratamiento como en la financiación. El gasto mundial en prevención y tratamiento del VIH es alrededor de 10 veces el monto gastado en la lucha contra la tuberculosis. Aunque los fondos para tratamientos no son totalmente comparables -el VIH está muy extendido en África, mientras que la tuberculosis es más común en países como China y la India que pueden mejorar las respuestas nacionales- pone de relieve cómo los esfuerzos enfocados entre ambos son desiguales.

Añadiendo a la complicación es que alrededor del tres por ciento de los nuevos casos de tuberculosis se vuelven resistentes a los antibióticos de primera línea. La falta comparativa de esfuerzo concentrado y financiación combinada con esta tendencia de resistencia podría terminar retrasando los esfuerzos para combatir la tuberculosis.

La parte más inaceptable de esto, a los ojos de la OMS, es el hecho de que en términos simples, la tuberculosis es curable ; A diferencia del VIH, la TB no es una condición de vida incurable.

Con la fecha límite para los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la OMS cambiará a su estrategia “Terminar con la TB” a partir de 2016. Este enfoque, combinado con un mayor impulso para la financiación internacional y los esfuerzos de tratamiento, tiene como objetivo reducir las muertes por tuberculosis en un 90% para 2030. También habrá un aumento en los esfuerzos para encontrar posibles tratamientos o vacunas. Actualmente, hay quince vacunas antituberculosas y ocho medicamentos en ensayos clínicos.

 

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