La andropausia es para los hombres lo que la menopausia es para las mujeres. A medida que los hombres envejecen, sus niveles de testosterona disminuyen de forma natural y gradual. No es una indicación de que tengan algún tipo de dolencia; sucede en hombres sanos.
Para este problema, los médicos pueden recetar suplementos de testosterona. Estos aumentarán (obviamente) los niveles de la hormona en el cuerpo. Si lo hace a menudo, los hombres mayores se sentirán mejor y se verán más saludables. Muchas personas están tomando terapia de reemplazo de testosterona para aumentar el deseo sexual, la masa muscular y el bienestar general.
La única pregunta es si el bombeo de hormonas al cuerpo es algo totalmente seguro de hacer. Un nuevo estudio sugiere que no lo es. Se realizó en ratas, pero los resultados son lo suficientemente importantes como para considerarlos en los hombres. Los investigadores descubrieron que el tratamiento con testosterona podría aumentar el riesgo de daño renal y empeorar la presión arterial alta.
Lo que sucede es que las enfermedades cardíacas, la presión arterial alta y la enfermedad renal están relacionadas con niveles más bajos de testosterona. Debido a esto, los médicos prescriben la hormona a hombres con enfermedades del corazón. Pero no hay mucha evidencia sobre cómo la testosterona afecta el corazón y los vasos sanguíneos.
El nuevo estudio descubrió que el aumento de los niveles hormonales provocaba enfermedad renal grave e hipertensión (presión arterial alta) en los roedores. Las ratas que toman suplementos de testosterona tuvieron una presión arterial significativamente más alta que otras ratas. También tenían mayores niveles de proteína en la orina. Este es un signo de que el riñón puede estar en problemas.
La conclusión del estudio fue particularmente aguda: tomar suplementos de hormonas podría empeorar la enfermedad cardíaca o renal. Y esas son dos enfermedades que son lo suficientemente malas por sí mismas.
Lo que esto significa es que los médicos y los pacientes deben prestar más atención a las posibilidades negativas que conlleva la terapia de reemplazo de testosterona. El corazón y el sistema cardiovascular de un hombre deben ser minuciosamente examinados y controlados. Los hombres mayores deben hablar con su médico sobre cómo encaja la testosterona en sus vidas, y si los efectos potencialmente peligrosos superan los beneficios potenciales.